martes, 15 de septiembre de 2009

Esa lejana Africa

Esta vez quisiera tomarme un momento y reflexionar un poco sobre algunas cuestiones referidas a la situación en África. No voy a escribir un ensayo acerca de los incontables conflictos que suceden por aquellas latitudes porque eso significaría, sin duda, escribir un libro y tal vez en varios tomos. Lo que quisiera, al menos en este breve espacio, es esbozar un panorama muy general de lo que allí sucede.

Me encuentro asistiendo a un seminario sobre Conflictos Armados Contemporáneos organizado por la ANU-AR (Asociación para Naciones Unidas de la República Argentina) y, casualmente en la conferencia de hoy (15 de septiembre), se trataron los conflictos que se localizan en el denominado "Cuerno de África" (principalmente Somalía, Sudan, Kenia, Eritrea, Etiopía, Djibouti y, siendo un poco más abarcativa, Uganda).

En primer lugar voy a hacerme cargo de algo: es muy poco lo que conozco sobre la realidad africana y creo que esto radica en dos motivos fundamentales, por un lado, no es un continente ni una problemática que se utilice como caso de estudio en el ámbito académico y, por otro lado, es poca la información fehaciente que circula. Claro que Internet ayuda un poco a salvar esa falencia pero el desinterés por el África es lamentablemente notable. Dejo esa discusión para otro momento.

Verdaderamente, la primera pregunta que uno puede hacerse es (y formulada en términos muy sencillos) ¿y nosotros de qué nos quejamos? Cuando en Argentina discutimos sobre si la (nueva) ley de Radiodifusión es pertinente o no, en Sudan, por ejemplo, las discusiones rondan en torno a si el sur debería ser considerado para conformar la Asamblea Nacional o no, o cómo hacer para que el Referéndum de 2010 no disponga la escisión de Darfur del resto del país, o cómo evitar que el Referéndum de 2011 otorgue la independencia al sur sudanés; también, la comunidad internacional discute si lo que está sucediendo en el país africano puede o no ser considerado un genocidio. Estados Unidos, por su parte, considera que no es un genocidio porque no es una única etnia la que está siendo aniquilada sino que simultáneamente están limpiándose varias. [Cabe recordar que el conflicto en Darfur, por ejemplo, se da entre árabes y no árabes y que la población es por entero musulmana; pero en el resto de Sudan, lo que hay son enfrentamientos étnicos entre cristianos -sur - y musulmanes -norte - por el manejo de los recursos naturales estratégicos, fundamentalmente, el agua.]

A todo esto se le suman otros dos factores: el petróleo, que primero sirvió al gobierno central como cuenta corriente para conseguir más dinero y, luego, fue concesionado a empresas extranjeras; por otro lado, el conflicto con el vecino Chad que originalmente surgió a raíz de los desplazados que el conflicto en Darfur provocó. Miles de sudaneses huyeron hacia territorio chadiano pero no solo cruzaron los refugiados, también lo hicieron las milicias. El descontento con el gobierno chadiano por parte de algunos grupos locales abrió la oportunidad a las milicias sudanesas para aliarse con esos sectores insurgentes y así planear el derrocamiento del presidente. Esta conspiración fue lo que detonó la declaración de guerra. Si bien el conflicto está hoy terminado, el antecedente pesa.

Ni que hablar de las cifras de muertos. No quiero abrumar al lector con esos datos porque realmente son deslumbrantes teniendo en cuenta la cifra total de habitantes.

Ocuparía muchas más líneas exponer el caso sudanés completo porque el conflicto no se reduce a la zona de Darfur. Como todo conflicto armado representa una realidad compleja y multifactorial. Por lo pronto la intención de este breve comentario es originar curiosidad en el lector. Curiosidad por saber qué pasa más allá de la CNN o del Washintong Post. Curiosidad para investigar y poner el ojo sobre el continente africano y funcionar como observatorio, aunque más no sea que para deleite propio. Curiosidad para salir a buscar más información y poder estar al corriente de esa realidad olvidada. Podrán saltar voces diciendo "primero está la realidad nacional" y, dejenme decirles que tienen razón, no es posible entender al resto del mundo si primero no entendemos nuestro propio entorno. Pero saber qué pasa en otros lugares del globo hace que levantemos la cabeza de nuestro propio ombligo y seamos más solidarios con los demás. Al menos podremos condenar las barbaridades que se llevan a cabo a diario en otras latitudes.

Y, por supuesto, no dejen de mirar hacia otros conflictos que sucenden en África como Rwanda, Somalía, Burundi, Sudáfrica, República del Congo, Uganda, y otros.

2 comentarios:

  1. Muy bueno!
    Les recomiendo que miren la pelicula "Hotel Rwanda" que trata sobre el genocidio en ese país.
    http://en.wikipedia.org/wiki/Hotel_Rwanda
    saludos!

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  2. uff! podrían escribirse bibliotecas completas sobre el genocidio en Rwanda!!
    y es verdad, esa película es excelente!
    gracias Martin!! =)

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